MADRE Y SUS 6 HIJOS SE DEJAN CRECER EL CABELLO PARA DONAR A NIÑOS CON CÁNCER

Publicado por: | Publicado: abril 30, 2017 7:44 pm

Phoebe Kannisto, una madre neoyorkina de siete niños, decidió un día tomarse muy seriamente el tema de su cabello y el de su familia.

No era que le preocupara dar una imagen a la moda, ni mucho menos. Su decisión iba más allá, directo a lo más profundo de su condición humana, y de paso le ha dado una enseñanza muy positiva a su familia.
Durante dos largos años, esta mujer dejó que todos se dejaran crecer el pelo, para un día, cortárselo y donarlo a una asociación que ayuda a niños con cáncer.

Según sus propias palabras al Huffington Post, la idea no partió de ella, sino de sus tres hijos mayores. “Hace tres años mi amiga perdió a su hijo con cáncer. Era un gemelo casi de la misma edad que los míos. En el primer aniversario de su muerte, mis tres hijos mayores donaron su cabello en su memoria”.
Emerson, uno de los hijos de Phoebe Canisto, tras cortarse el cabello.
Desde entonces, a pesar incluso de las burlas de los amigos de la escuela, todos sus hijos -menos la pequeña Marah, de dos años- se volcaron en el proyecto de hacer que sus cabelleras crecieran para luego cortarlas y donarlas.

Ella, por supuesto, muy emocionada, los secundó.

“Estoy orgullosa de ellos -escribió esta madre en un post de Facebook. Ellos fueron molestados y señalados [por todos], desde sus compañeros hasta otros adultos… pero nada los detuvo. Tenían una meta y la lograron”.

Esta madre de Cheektowaga en total ha tenido siete hijos: André, el mayor, tiene 10 años, luego vienen los gemelos Silas y Emerson, de 8 años; les siguen los trillizos Herbie, Reed y Dexter, de 5 años, y por último, la única niña de la casa, que se llama Marah y tiene dos años.
Los hermanos tras la donación. Foto del Facebook de Phoebe Canisto.
Cuando hubo transcurrido el tiempo necesario para que el cabello de sus seis hijos varones llegara a la longitud que se exige para poder ser donado, la familia en pleno se fue al salón de belleza.

Kannisto relata que la pequeña Marah observaba muy atenta cómo sus hermanos se dejaban cortar el cabello hasta alcanzar en total unos 17 pies (unos cinco metros) alineados mecha tras mecha. “Ella los veía desde una silla -dice orgullosa. Sus hermanos son excelentes modelos a seguir”.

Según trascendió, las peluqueras se emocionaron tanto al conocer la razón de este corte masivo que decidieron no cobrarles nada, a pesar de que estuvieron un buen rato con ellos.

El cabello de esta madre y de sus hijos varones fue finalmente donado a la fundación local Children With Hair Loss, en donde un grupo de voluntarios procede a transformarlo en pelucas para los niños con cáncer.

Ahora, tras su hermoso acto, los Kannisto ya hacen planes para volver a dejarse crecer el pelo, pues siempre habrá niños que lo
necesiten más que ellos.
FUENTE: YAHOO

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